2 de octubre de 2010

Mi amiga "La Woman del Callao"

Esto ya se venía venir de lejos... Tengo una vecina que aún a su edad es todo exhuberancia. Vamos, que por mucha crisis que haya, ella sigue estando bien rica. Le pasa como a la mujer de Albert Einstein, que tiene un físico bárbaro. Sin embargo, su marido es poca cosa, pasa desapercibido y nunca abre la boca. De poca personalidad que tiene, ni las puertas automáticas le abren. Tanto es así,
que a ella la llamamos la Woman del Callao.
Desde luego, a la Woman su marido no le pegaba ni con cola, nunca mejor dicho. De siempre ha sido un secreto a voces que para La Woman, su marido es un mero objeto sexual: y es que cada vez que ella le pide sexo, él objeta. Y claro, ella se queja de que ya no la trata como cuando eran novios, y él se defiende diciendo que nunca le habían gustado las mujeres casadas. Y es que en los últimos tres años, el único revolcón se lo había dado una vaquilla en San Fermín.
La Woman, que es una mujer bonita de ver y acostumbrada a que le dieran mambo hasta el number five, se intentaba consolar pensando que el tiempo pone a cada uno en su sitio... y ella esperaba que en algún momento la pusiera sobre Brad Pitt. Aunque en realidad, ella se contentaba con cualquier chico que tuviera entre 20 y 30, sin
importarle la edad. Porque lo que era su marido, había pasado de ser su media
naranja, a ser su medio limón. La tenía abandonada en todos los sentidos y ella era muy infeliz, y aunque pensaba que su vida era una mierda, no se suicidaba por si las moscas...
Así que la semana pasada decidió celebrar una reunión de tuppersex en su casa y llamó a todas las vecinas. Aquello fue para verlo. La vendedora llegó con
un maletón que no le hubieran facturado ni en business. Aquella maleta era, nunca mejor dicho, la polla. Empezó sacando cremitas y pomadas de esas para que no te duela el pecho si acabas la noche con un morenote. Y luego ya empezó a sacar cosas de meter. La tía sacó un arsenal de consoladores con las formas más inocentes que de repente, hacían la powermorfosis y se convertían en los miembros más destacados de todo el repertorio. Había tanta variedad que las vecinas se empezaron a poner como locas y ya no sabían ni qué pollas querían.
Y lo que ya ocasionó la ovación del público asistente, risas y lágrimas a partes iguales, fue cuando sacó la asombrosa Turbo Mix Double Pleasure GTI 16 válvulas, desarrollado entre la NASA y la Agencia Espacial Europea, apodada también como "La Jurado", porque es la más grande. La auténtica réplica del tanque de combustible de la lanzadera espacial. Viene incluso con su propio compresor de 50 caballos de vapor, depósito de aceite de alta capacidad y circuito interno de refrigeración, que sólo puede ser manipulado por personal capacitado.... y es que hay que tener mucha capacidad para poder usarlo. Tenía hasta asas para poderlo manipular entre varias personas a modo de ariete, y por si eso fuera poco, el kit incluía un bote de Betadine y un completo juego de sutura para las usuarias más apasionadas. Traía un prospecto que nadie se leyó antes de probarlo, porque hablaba del principal efecto secundario derivado de su uso prolongado, y era un coñazo. En algunos países incluso piden permiso de obra para usarlo y la mayor parte de los pedidos los hacen compañías de derribos.
En el punto más álgido de la demostración, apareció el marido de la Woman por la puerta. Al ver semejante panorama, el tío se puso literalmente como una moto: en concreto lo que tenía entre las piernas era un Bultaco. Y con el calentón que llevaban las vecinas, le echaron unas miradas con más peligro que 100 gremlins cantando bajo la lluvia. Así que antes de que pudiera reaccionar,
todas aquellas mujeres casadas echaron mano de las esposas de la sección sadomasajista de la maleta, y le inmovilizaron. Seguidamente le pusieron un bozal con una pelota roja en la boca, que parecía un cerdito camino del horno con su manzana y todo. Contar lo que sucedió a continuación podría ser considerado delito penado con cárcel en 47 de los 50 estados de los Estados Reunidos...
Aprovechando el momento de confusión la mayoría de las vecinas escaparon de allí con un rabo entre las patas. Desde entonces, la de cuarto esconde un vibrador plateado
entre los instrumentos de cocina, y se rumorea que nunca antes le habían quedado tan ricas las croquetas de bacalao. La del sexto ha cambiado el mando del plus por el de un huevo vibrador y en su casa el zapping se ha convertido en práctica común. El marido de la del segundo tuvo tres microinfartos cuando creyó que su mujer se dedicaba a cortar y coleccionar penes, y es que no conviene dejar tirados por cualquier parte tus consoladores superrealistas si los has usado teniendo la regla y eres más bien tirando a guarrilla. Y el marido de la Woman sigue intentando denunciar una violación múltiple, pero aún no ha encontrado una comisaría de policía donde le tomen en serio...

Arriba las calorías trans!

Os dejo un video presentación de la panadería de abajo de mi casa. ¿Os apetecen unos bollitos?

Etapas del alcohol

ETAPA PREVIA (indispensable): La verdad es que no tengo muchas ganas de juerga hoy. Una copita, y me voy pa casa…

ETAPA 1: Un trago leve en un vaso pequeño (hay que engañarse).

ETAPA 2: UN TRAGO TRAS OTRO EN VASO LARGO: 2.1 Fusión de la sangre con el alcohol.

ETAPA 3: EXALTACIÓN DE LA AMISTAD: 3.1 Mutuas gracias y virtudes (eres un cachondo, qué buen@ estás…) 3.2 Te quiero como a un herman@ 3.3 Antes me caías mal, pero ahora… 3.4. Eres un tí@ de puta madre…

ETAPA 4: CANTOS ALEGÓRICOS Y BAILES REGIONALES

ETAPA 5: LAS VERDADES Y LOS ME CAES BIEN. ETAPA 6: AUMENTO DE LA TEMPERATURA Y ACOSO SEXUAL:6.1 Auto presentación con desconocidos6.2 Llamadas reveladoras a l@s ex: ‘No puedo dejar de pensar en ti’6.3 Miradas de acoso a todas las chatis del lugar. 6.4. ‘Manos largas’ (o sea, cierta tendencia a volverse ‘pulpo’) 6.5. Repentino impulso por darse ‘un piquito’ con todo lo que se mueve por los alrededores. 6.6. Obsesión superior a la normal por las conversaciones de sexo. 6.7. Mítico ‘Hoy mos la xupan fijo’ tantas veces repetido. 6.8. Sensación ‘Follarín de los bosques’

ETAPA 7: REVELACIÓN DE LA VERDADERA PERSONALIDAD: 7.1 El chistoso (normalmente, con chistes ya contados unas 500.000 veces) 7.2 El superdotado (en cualquier aspecto q se pueda imaginar)7.3 El políglota ( o destrozador de diversos idiomas…)7.4 El corriente (la minoría, por desgracia)

7.5 El viajero (’pos cuando yo estuve en….’)

7.6 El oprimido (por familia, sociedad, jefes, etc)

7.7. El incomprendido (’mi mujer no me entiende, y bla, bla.bla….)

ETAPA 8:DEGRADACIÓN DEL IDIOMA: 8.1 Sadud pod da amiztá8.2 Pazamé eza coppa 8.3 Addiba, abajo, ad centro y padentro…. 8.4 Caxoooorraaaa!

ETAPA 9:Vituperios en contra del Clero y el Estado

ETAPA 10: AUTOSUFICIENCIA MORAL Y ECONÓMICA: 10.1. Estoy de puta madre 10.2. Yo pago 10.3. Yo conduzco 10.4. Tengo un punto buenísimo10.5. LLevo la porra que parto almendras n lo arto un flan

ETAPA 11:

DESPLAZAMIENTO O TRANSMISIÓN DE LA CULPABILIDAD: 11.1. Es culpa del puto garrafón ese (qué curioso, SIEMPRE te han dado el garrafón a la 6ª copa o así, nunca en la primera) 11.2. Es el hielo, algo raro tenía 11.3. Que me pusisteis en la copa, cabrones. 11.4. Coño, es que estoy tomando antibióticos y no me acordaba.11.5. Si es que tenía que haber cenado, que sin comer no se puede beber…

ETAPA 12.REPENTINA PERDIDA DEL EQUILIBRIO 12.1. ¿Quién coño habrá puesto esa columna ahí, me cago en la leche? 12.2. Vaya mierda de acera, la culpa d los arkitektos q ahorran n losas.

ETAPA 13. DESTRUCCION DEL INMUEBLE 13.1. Vaya, hombre, se han caído 4 copas… 13.2. Dios, yo kiero esa señal d tráfico pal piso.

ETAPA 14: DIFÍCIL DESALOJO DEL INMUEBLE

14.1 Yo no me quiero ir, este lugar si yo quiero lo compro.

14.2. ¡Si es temprano!

14.3. Que no, que no, que yo estoy muy bien… 14.4. Otra copita y nos vamos…

14.5: ¿Pero por qué coño han quitado la música?

ETAPA 15: TAQUICARDIA Y DELIRIO DE PERSECUCION

ETAPA 16: AMNESIA, CRUDA REALIDAD Y JURAMENTOS POSTERIORES: 16.1 ¿Que me besé con quién?16.2 ¿Que me acosté con quién?16.3 ¿En serio? no me acuerdo de nada…… 16.4. Tengo un agujero negro en mi vida…. 16.5 ¿Pero estaba ahí ese tí@?16.7. ¿De verdad tnía bigote y tnía la cara hexa a pelotazos?

ETAPA 17: RECUENTO DE LOS DAÑOS.

17.1 ¿Y mi móvil? 17.2 ¿Quién me quemó la chaqueta con un cigarrillo? 17.3 ¿Y esta ostia? 17.4 ¿Y las llaves?17.6. ¿Cómo he llegado a casa? 17.7. Me han robado el bolso, o la chaqueta, o ….. 17.8. Joder, qué dolor de cabeza… Y la más grave: 17.9: ¿QUIÉN COÑO ES ESTE TI@ QUE ESTÁ EN MI CAMA?y aun mas grave:17.10. ¿Q coño hago yo cn un condón n l culo?

ETAPA 18.NO VUELVO A BEBER… (CLASICO) Con su variante: 18.1. ‘Yo ya no salgo más’.

Mi amigo El Príncipe

Me arrepiento de no haberme arrepentido nunca de nada. Pero esa etapa de mi vida se acabó. Menuda liada que me ha hecho El Príncipe. El Príncipe es un amigo al que llamamos así porque vive del cuento. El tío va tan pelado que hasta hace poco pensaba que Almorzar era el nombre de un rey árabe. No curra y sobrevive gorroneando a los colegas y merendando gratis en un comedor social: el Carrefour. El tío entra en el Corte Inglés... y se acaba la semana fantástica. Así que aunque no sale desde que estrenaron Los Goonies, no sé cómo no sospeché algo cuando me convenció para apuntarme con él a un crucero de oferta en septiembre...

Nada más llegar al barco me bastó una palabra para tropezarme con mi propia alma cuando se me cayó a los pies: IMSERSO. Una cosa es colarse haciendo trapicheos con los papeles, y otra es perderlos directamente. Lo único cierto del crucero que me había contado El Príncipe es que más de la mitad de los viajeros eran mujeres sin pareja. Íbamos a estar dos semanas acosados en un barco de jubiladas viudas.

Lo primero fue ir a cenar. Se nos sentaron en la mesa un par de adorables ancianas. No teníamos nada en contra de ellas, pero es que eran el claro ejemplo de que vivir mata lentamente. Si hubieran tenido 20 años menos, aún les sobrarían otros 30. Tenían más arrugas que un saco de uvas pasas, y tras darme un par de pellizcos en el muslo y hacernos ocho comentarios picantes, empecé a dar indirectas para hacerle ver que no estaba interesado en ligar con ellas... Mirada huidiza... contestaciones con monosílabos... solicitar la orden de alejamiento...

En cuanto acabé de cenar fui corriendo hacia el camarote para atrincherarme allí, cometiendo el error de coger el ascensor. Menudo acoso. Si no fuera por los evidentes impedimentos biológicos, se diría que todas esas señoras estaban en celo. Y aún tuve que refugiarme un par de veces en un baño de caballeros antes de llegar. Lo siento por el pobre señor que se olvidara la alianza en el lavabo, pero me la apropié. No me iba a quitar ese anillo ni aunque el crucero recalara en Mordor. Hombre, no iba a ser un medio 100% efectivo para evitar los ataques de esas señoras, pero al menos para mí la pareja es sagrada. Yo personalmente nunca esperé menos de 24 horas para cepillarme a la ex de un colega.

Cuando El Príncipe volvió a la habitación por la mañana, nos fuimos en bañador a tomar el Sol en cubierta. Tras el sobeteo de culo de la noche anterior, a estas señoras les había quedado claro que no llevaba cartera ni dinero. Pero no me gustó el detalle de esa anciana que me metió un billete de cinco euros por la gomilla del bañador mientras me guiñaba un ojo. Definitivamente El Príncipe tenía un par de cosas que explicarme sobre la noche anterior.

Se había propuesto sacarse un dinerillo en el viaje a base de trapichear. Vale que alguna de las jubiladas tenía toda la cara de ser una destiladora de anís con patas... pero la maría que les había vendido no era precisamente María Brizard. Y si mal me parece que a los abuelillos les vendiera Smarties azules diciéndoles que eran Viagras, lo que hizo que un escalofrío recorriera mi cuerpo fue cuando me dijo que se había dedicado a hacer sesiones de striptease en los camarotes de las abuelillas. Y que esa noche haría una actuación en nuestro camarote. No recuerdo sufrir una sensación de desasosiego tan grande desde que oí que Enrique del Pozo y Camela habían grabado una versión a dueto de la Gallina co-co-ua...

El Príncipe tiene la cara perfecta para un programa de radio. Cuando repartieron las caras, a él le tocó cruz. Y de cuerpo... Las únicas veces que ha tocado un balón, una raqueta o una bicicleta, son las veces que las ha cogido en el Hipercor para asegurarse de que robaba la más cara. Y se nota. Pero en este barco el público era de fácil contentar, porque además, lo que no sabía yo era que El Príncipe la tenía como un calcetín lleno de arena. Se ve que de pequeño su hermano dormía en la litera de arriba y por eso siempre tuvo problemas de espalda.

Media hora antes de lo acordado, ya había más gente en nuestro camarote que en el comedor de Harry Potter. El camarote de los Hermanos Marx, una puta mierda en comparación con el nuestro. Comencé a sentirme más intranquilo que en el bautizo de un gremlin, y con gran esfuerzo conseguimos echarlas de allí. Las manos colándose por la puerta entreabierta, y los gritos que procedían del pasillo me hicieron sentir como si estuviéramos grabando REC 3.

Nos pasamos el resto del viaje montando barricadas en la puerta del camarote. No salimos de allí hasta que se acabó el crucero y sobrevivimos alimentándonos de tranchettes, mortadela y todo lo que el amable camarero del restaurante nos pudo meter por debajo de la puerta. Tras este viaje sólo pido una cosa: dios, si el día de mañana me quitas las fuerzas... ¡quítame también las ganas!

22 de septiembre de 2010

Mi amigo Marciano

Menuda la que se le ha venido encima a El Marciano. A El Marciano no le llamamos así porque cuando llega tajado a casa siempre le dice a la novia "voy a aMarte", sino porque no para hasta que acaba con el último Terry-Cola... y de paso con cualquier rastro de ser una forma de vida inteligente. El Marciano es de los que cada noche, al volver a casa, tiene el vago recuerdo de que bebía para olvidar. Desde que tiene uso de razón, a los Reyes Magos siempre les ha pedido oro, incienso, y birra. Y no sabemos qué tipo de poción de amor se tomó una noche, pero decidió casarse. Y claro, los colegas, en qué hora, decidimos organizarle una despedida de soltero.

No teníamos mucho presupuesto, así que lo llevamos a un local de strip-tease que dejaba mucho que desear. Había por las esquinas pelusas que parecían cobayas, y en el baño, lo que inicialmente parecía ser un montón de pelucas de las strippers, resultó ser una rata que le echas una túnica por encima y es completamente el maestro de las Tortugas Ninja. El barman tenía por lo menos 10 dioptrías de antipatismo y más mala cara que un chino matado a pellizcos. Y la media de edad de las chicas... digamos que la única del garito que aparentaba tener algún año menos de los que tenía era la botella de whisky de 12 años... Vamos, que el sitio probablemente tenga tres lorzas en la Guía Michelin.

La publicidad del garito anunciaba la participación de 10 esculturales bailarinas vestidas con 4 trajes impresionantes. Prometían un espectáculo de cine, pero lo más cercano a eso era el culo en cinemascope de la bailarina. Viendo al resto de chicas que pululaban por allí, nos quedó claro que ya que a la bailarina le había resultado imposible adelgazar, le había pedido a dios que engordaran todas sus compañeras de trabajo. Además, se veía que la chica tenía mucha soltura, se diría que tenía más tablas que el arca de Noé. Pero en una bailarina, la experiencia casi nunca es un grado. Con ese cuerpo y esa cara, la cogen para Cambio Radical y se aseguran dos temporadas de operaciones.

15 de septiembre de 2010

Mi amigo "El Analfabeto"

"Esta experiencia la recordaré por siempre jamás... o hasta que se me olvide". Esto es lo que me ha contado mi amigo El Analfabeto sobre su viaje de vacaciones. Al Analfabeto lo llamamos así porque siempre se come alguna letra: la del coche, la de la hipoteca... No tiene un duro, y claro, es más agarrado que una pelea de monos. Es de los que, entre varias ofertas gratuitas, siempre busca la más barata. Gasta menos en ropa que Portugal en espías y ya le han hecho varias ofertas de Cuéntame para comprarle el fondo de armario. Y eso que no lo han visto en ropa interior, que yo le he conocido gayumbos que daban toda la pinta de tener edad legal para votar.

Como anda pelado como el culo de Luis Aragonés, le pareció estupendo cuando su novia le propuso ir a pasar unos días a la playa al apartamento de sus padres. Pero al entrar en el piso se le puso una cara que sugería que lo que más temiera que le sucediera, fuera lo que fuera, ya le había sucedido. Efectivamente, nadie le había dicho que los suegros iban a estar con ellos.

Si exceptuamos una operación a corazón abierto, o el primer intento de un saltador de esquí, pocos momentos más delicados hay en esta vida que el irse de vacaciones con los suegros. Y además, los suegros de El Analfabeto son de los que se casaron hasta que la rutina los separara: un coñazo. El padre es Guardia Civil, más de derechas que el grifo del agua fría, y la madre es ama de casa, y hay que decir que vivieron felices durante 20 años... y luego se conocieron.

Como eran unos suegros chapados a la antigua, la única educación sexual que habían tenido, había sido la de dar las gracias después de echar un polvo. Así que nada más llegar, el suegro le dijo a El Analfabeto, mientras engrasaba su arma reglamentaria, que dormirían ellos dos juntos y su hija lo haría con su mujer.

El suegro resultó que roncaba como una hormigonera derrapando. A su lado, un oso cavernario era Winnie de Pooh. El Analfabeto apenas conseguía dormir en toda la noche y encima a las ocho de la mañana tenían que estar cogiendo sitio en la playa. El Analfabeto no es alguien precisamente con ansias por hacer cosas: he visto a toros apuntillados con más vidilla que él... Con decir que si algún día El Analfabeto se había levantado pronto, fue más que nada para poder estar más tiempo sin hacer nada.

Tras muchos días de no pegar ojo, una noche El Analfabeto decidió hacer un movimiento: enrocarse en el mueble bar y hacerle un jaque mate a la botella de whisky. A cada copazo que se metía, en el palo del cubata le ponía un "sigue rascando". Al volver a la habitación, cualquiera que hubiera cambiado unas palabras con él, se hubiera convertido en bebedor pasivo. Por fin pudo dormirse y tuvo un agradable sueño heroico de 3 rombos que incluía a su novia.

Se despertó sin ropa interior y en la cama del suegro, abrazando su ausencia en el colchón, quien seguidamente entró en la habitación trayéndole el desayuno con la mejor de sus sonrisas. La situación era muy delicada, porque su suegro no era agresivo, era curioso: solía dedicarse a matar a gente para ver si morían. De hecho en el cuerpo siempre le había llamado El Refranero, por aquello de que "al pan, pan, y el muerto al hoyo". Y ahora resultaba que en realidad era más suave que el culito de Mimosín.

El Analfabeto consiguió inventarse una excusa para volverse ese mismo día. El "hasta que nos volvamos a ver, si es que no nos vemos antes" guiñándole el ojo que le había dedicado el suegro al irse no lo dejó muy tranquilo. Ya está buscando excusa para no ir a la cena de Navidad, y desde entonces no para de tener pesadillas en los que un guardia civil le mete un puro, y los puntos, en vez de quitárselos, se los tienen que dar con aguja e hilo...