4 de agosto de 2010
2 de agosto de 2010
Mi amigo, Sol de Invierno
Ya lo había intentado en otras ocasiones, sólo que esta vez le salió muchísimo peor. Hablo de mi colega El Sol de invierno. El tío es todo un dandi, de los que se tiran dos horas arreglándose en el baño y cuando sale, parece que se ha echado la laca con un extintor. Y tiene ese apodo porque siempre anda metido en algún equipillo de fútbol, y es de los que calientan poco y salen tarde. Y es que aparte de a su físico (está mazado y tiene menos cuello que un muñeco de nieve) él le da mucha importancia al fútbol, que dice que es como el ajedrez, pero sin los dados. Y por eso, con esto del mundial se emocionó y quiso prepararse en serio. Se tiró el tío meses entrenándose. Se puso a correr como un loco, como si estuviera preparándose para ir a las rebajas de verano. Tanto tiempo estuvo pedaleando en la bicicleta estática en el gimnasio, que el sillín le dejó la raja del culo como el escote de Ana Obregón. El tío se creía Superman y consiguió entrar en un equipo decente, pero le pasó lo que te pasa cuando vas de guay y no llegas ni a chachi: en el minuto uno le lesionaron.

Y es que a El Sol en la primera comunión le dieron su primera hostia, pero la vida le tenía reservadas unas cuantas más. Uno de los jugadores del equipo contrario tenía un pedazo de cabeza como para tener personalidad quíntuple. Vamos, que le pones un cascabel al cuello y es completamente Doraemon. Y encima el tío tenía muy mala leche, y es que ya se sabe, si la gente follara más, jodería menos. Así que disputando un balón alto, le metió un cabezazo en toda la cara a El Sol y lo dejó como a Mister Potato, con todas las piezas desparramadas por el suelo...
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Llevaron a El Sol al hospital y al poco tiempo lo mandaron para casa. Le dieron la baja, algo que a El Sol no le hizo demasiada ilusión porque es uno de esos tipos a los que el trabajo no le mata: es funcionario. Pero se le quedó la cara hecha un Cristo, vamos, que hubiera sido antiestético aunque trabajara como locutor de radio. Si esto le hubiera pasado hace 20 años, seguro que Mariscal se hubiera inspirado en su cara para dibujar a Cobi. Más que en un hospital, parecía que le habían operado la cara en un desguace.
Así que siguió su periodo de convalecencia en casa. La verdad es que El Sol no es un tío que se haga querer. Es una de estas personas en las que puedes depositar tu confianza, pero eso sí, no esperes que te dé ningún interés. Es bastante ruin y muy agarrado. Cuando le pides algo, lo único que te da es la espalda. Así que durante las primeras semanas el único que llamó a su puerta fue el del Círculo de Lectores, que el pobrecito sufrió dos paradas cardiorrespiratorias cuando abrió la puerta y lo vio. Pero el tío, muy profesional, no cejó en su empeño hasta que le hizo socio.
Un día fuimos varios a hacerle una visita. Y la verdad es que El Sol se había echado a perder en ese tiempo. No se cuidaba y tenía la casa que parecía que se la había alquilado al mismísimo señor Diógenes. Para entrar tuvimos que hacernos paso entre una barricada de cajas de pizza. La casa tenía tanto polvo, que al entrar en el dormitorio tuvimos una sensación muy similar a la que tuvo que tener Howard Carter cuando entró en la tumba de Tutankamón. Sólo que en vez de sarcófago y máscara mortuoria, ahí estaba El Sol en la cama con la cabeza vendada. Y es que El Sol se pasaba el día tirado en la cama sin hacer nada. Para contar las veces que se había echado un poco de agua por encima te sobraba una mano y seis dedos. Y decir que en su periodo de convalecencia su vida sexual estaba libre de polvo y paja era una verdad a medias. Y es que el chaval dormía como el niño Jesús, entre pajillas.
Realmente estaba muy alicaído, hasta sus debilidades eran más fuertes que él. Intentamos subirle el ánimo, pero aquello era más difícil que darse de baja del ADSL. Por su cabeza rondaban pensamientos tétricos, como suicidarse o hacerse del club de fans de Karmele Marchante. Creía firmemente que lo único que podría aplacar su sufrimiento era la muerte...
Y en efecto, así fue. La muerte, pero no la suya, sino la de un familiar lejano que le había nombrado único heredero de una fortuna. Así que lo primero que hizo El Sol fue gastarse parte del dinero en aquello que le devolvería su belleza perdida: se compró un Ferrari. Desde entonces, no hay chica que se le resista y El Sol ha vuelto a salir. Y es que como dice un sabio amigo mío: la salud va y viene, lo importante, es el dinero...
31 de julio de 2010
Cómo hacer alfileteros de dedo
20 de julio de 2010
Mi amigo El Dentista
Ay, ya le ha pasado otra vez lo mismo a El Dentista. El Dentista es el típico colega buena gente al que llamamos así porque siempre te arranca una sonrisa. Pues le ha vuelto a dejar la novia justo antes de la boda. Y es que el tío es de nuestra edad pero ya se ha intentado casar cuatro veces: la primera por la iglesia, la segunda por lo civil, la tercera por lo criminal y esta cuarta vez por idiota.

Si en cualquiera de las bodas hubieran cambiado los muñequitos de la tarta por dos Pokémon, nadie se habría dado cuenta. Porque El Dentista será muy buena persona, pero es tan feo que hace llorar a las cebollas. De su físico se podría decir que es normal... con matices. Si la belleza matara, él sería inmortal. Y es que los hay guapos y luego gente como él, que son la cara B. A un tío tan buena gente como es él, decir que está gordo, queda mal, más bien digamos que es poco denso. Sus camisetas son de tamaño iglú. Ha ido empeorando con los años y es el vivo ejemplo de que del deporte, también se puede salir. Y es que lleva unos años que cada vez que come, parece que le esté haciendo un homenaje a Holocausto Caníbal.

El Dentista andaba de nuevo desconsolado porque alguien se estaba haciendo un zumo con su media naranja. Llevaba todo el día una cara cuya mejor definición era la de "último cachorrito en la tienda de animales". Tenía una pena de tamaño familiar y le consolábamos diciéndole que en el fondo una boda sólo es un acto en el que se crea un cristo más, y una virgen menos. Pero estaba fatal, pensaba en cosas horribles como morirse o que le llamaban de Recursos Humanos. Ya hasta se tuteaba con la muerte y esa obsesión suya por suicidarse le estaba quitando la vida. Y eso no puede ser, antes morir que perder la vida. Así que los colegas decidimos echarle una mano...
Primero pensamos en organizarle una cita a ciegas. Pero su única opción de triunfar hubiera sido que la chica no se quitara la venda hasta después del desayuno. Eso, o que le consiguiéramos la cita con una chica afgana que hubiera cometido el desliz de ponerse la burka con la parte de delante atrás. Así que tras darle más vueltas que Valdano en una rueda de prensa, pensamos en organizar una sesión de espiritismo a la luz de las velas con unas crédulas amigas nuestras que siempre están rodeadas de fantasmas. Porque si algo tiene el Dentista, es que es de esas personas que son más guapas con la luz apagada.
El plan era perfecto: convocaríamos a Cupido y con algún truco que accionaríamos cuando el espíritu se manifestara (un espíritu según la policía y 217 según los organizadores) convenceríamos a El Dentista y alguna de nuestras amigas de que eran la pareja ideal. Por si la cosa no se daba bien, nos llevamos a una de esas chicas que gana mucho desnuda... y que aceptan pagos con tarjeta. La señorita representante del sector de relax tenía toda la pinta de apellidarse Pataky: debajo de la ropa tenía toda una clase de anatomía, más patas que un saco de arañas, y de cara... carísima. Y encima llevaba una ropa que no se le veía el chichi por los pelos.
Llegó el día y estaba todo preparado. Pero en toda reunión nunca falta el tío que sobra. Y lo peor es que iba a estar allí hasta que se fuera. Y tanto que lo hizo. Movido por la tensión del momento a uno de los colegas se le relajó el esfinter y se tiró un pedazo de pedo que parecía que más que a Cupido habíamos invocado el espíritu de Louis Armstrong entonando a la trompeta el "When The Saints Go Marching In".
Tuvimos que echar mano del truco de que se abrieran las ventanas solas pero el ambiente estaba tan cargado, que se podría haber hecho bloques de hormigón con él. Se arruinó todo y nuestras amigas se fueron. Así que como no había llegado a meterse ningún espíritu en el vaso, aprovechamos para llenarlo de bebidas espirituosas y aunque la mercenaria del amor no era una chica formal, conseguimos que El Dentista tuviera con ella una felación seria durante todo el fin de semana. Y es que lo bueno en exceso, puede ser maravilloso. Porque en esta vida hay que hacer lo que le dijo un jardinero a otro: disfrutemos mientras podamos...
18 de julio de 2010
Los grupos de Señoras de Facebook
Señoras que empujan y dicen.."los jovenes no tienen educacion"
Señoras que preguntan: ¿te has quedado con hambre?, ¿te frio un huevo?
Señoras que no se enteran de nada pero pueden jugar al bingo con 4 cartones
Señoras que se quejan porque sus maridos no "las sacan"
Señoras que suspiran al sentarse
Señoras que envuelven el mando a distancia en plástico
Señoras que a la minima de ruido, se asoman al balcon en bata y rulos...
Señoras que se rascan disimuladamente el coño con el abanico
Señoras que se guardan los azucarillos de los bares en el bolso
Señoras de pueblo que se sientan en la puerta de casa a "tomar la fresca"
Señoras que no se conocen y se comentan indignadas lo que tarda el autobús
Señoras que dicen: "El día que yo me vaya, aquí se os come la m i e r d a!"
Señoras que discuten para ver quien está más enferma
Señoras que dicen "Yo no digo ná..." y luego lo dicen
SEÑORAS QUE GUARDAN LAS MEJORES BRAGAS PARA CUANDO VAN AL MEDICO
Señoras que aprueban el matrimonio gay para prevenir el consumo de drogas
Señoras que se hacen pis porque en TvE ya no hay pausas para publicidad
Señoras que sacuden el mantel por la ventana y tiran el mando de la tele.
Señoras que dicen "COCRETA"
Señoras que creen que sus nietas son vírgenes
Señoras que confunden el LSD con el ADSL
"Señoras que trabajan en El Corte Ingles y van pintadas como travestis"
Señoras que se esconden el bolso cuando te ven
Señoras con el pelo chafado por detrás después de la siesta
Señoras que se dan codazos para decirse que están saliendo por la tele
Señoras que hacen trapos de los calzoncillos viejos de sus maridos
Señoras que se van de vacaciones y no cagan hasta que vuelven a su casa
SEÑORAS QUE SE GOLPEAN LAS TETAS AL ABANICARSE
Señoras que se asoman al patio para hablar con las vecinas en voz alta
Señoras que abren el armario y sale Ricky Martin
Señoras que son señoras desde niñas.
señoras que no se han traido las gafa del serca
Señoras que van a El Corte Ingles a echarse colonia de las caras
Señoras rumanas que gritan "Siñooooore, siñooooooora"
Señoras que todavia llaman Pryca al Carrefour
señoras ke siguen teniendo fe en ke Miguel Bosé no sea gay
Señoras que echan la tarde en en ambulatorio
Señoras que abren los regalos sin romper el papel...y luego lo guardan
SEÑORAS QUE BARREN LA ACERA DE SUS CASAS Y ECHAN UN CUBO DE AGUA DESPUÉS
Señoras que van a misa para disimular que son malas personas
Señoras que se guardan el monedero y/o un pañuelo en el sujetador
Señoras que dicen..estudiaste bellas artes? Qué bonito...y eso pa'qué?
Señores con tetas de señoras
Señoras que dicen "POGRAMA"
Señoras que piensan que las mujeres no se masturban
Señoras que todo lo arreglan con un refrán
Señoras que te dicen :"Conozco a tu madre" y a ti te entra miedo.
Señoras que se desmaquillan con KH7
Señoras que dicen "saih" en vez de seis
Señoras que, cuando no les toca la lotería, dicen: mientras haya salud...
Señoras que mojan el pañuelo con su saliva y te limpian la cara
Señoras que sacan la silla de playa a la calle en las noches de verano
Señoras que dicen "Léemelo tú, que con estas gafas no veo"
Señoras que creen que no sabemos que se meten al mar solo para mear
Señoras que van a la orilla de la playa y apoyan las manos en la cadera
Señoras que te miran y te miran y te miran y te miran y te miran...
SEÑORAS QUE utilizan la palabra "HERMOSA" en lugar de "GORDA"
Señoras que no dan limosna porque "seguro que es para droga".
Señoras que van a eventos públicos para comer gratis hasta reventar
Señoras que utilizan los entierros como si fueran tuenti
señoras que dicen constantemente "aaaaay señor... llévame pronto"
Señoras que dan de comer a gatos vagabundos.
Señoras que se suben las tetas con los brazos cruzados
Señoras que alimentan a las palomas por si alguna es el Espiritu Santo
Señoras que dicen:Ten cuidao en la discoteca que te meten droga en el vaso!
Señoras que riegan las plantas de marihuana de sus nietos sin saberlo
Señoras que cortan judías verdes mientras ven la tele
Señoras que salen al fresco
SEÑORAS QUE DICEN "SETIEMBRE" Y "OTUBRE"
Señoras que utilizan laca Nelly como insecticida
Señoras que cruzan por donde les sale del coño..
Señoras que se asustan al oir la palabra "pene", pero tienen 8 hijos.
Señoras que pinchan los condones de sus hijos para ser abuelas
Señoras que conversan solas con la tele
Señoras que se ponen la chaqueta sin usar las mangas
señoras que se santiguan cuando ven un rabo en television
Señoras que han sufrido mucho
señoras sudamericanas que se compran jeans 8 tallas más pequeñas, MORCILLAS
Señoras que creen que las bolas chinas son rosarios
Señoras que van a funerales y dicen: No somos nadie!
Señoras que gritan al teléfono porque piensan que no se les oye
Señoras Modernas que preguntan a su Hijo Marica... Quien hace de Mujer?
Señoras finas que salen a pasear enjolladas con las amigas
Señoras que arrasan con los centros florales al terminar el convite.
SEÑORAS Q COTILLEAN POR LA MIRILLA Y DICEN: ¡A DONDE IRÁ ESTA FULANA AHORA!
Señoras que gritan UUUUUUUUUUUUH (con un grito agudo) en vez de reirse
Señoras que nombran los canales de la tele según el número del mando
Señoras que llaman a uno de los Morancos el gordo y al otro el mariquita.
Señoras que hacen "almóndigas"
Señoras que no aceptan que sus hijos son gays y hacen que se suiciden
Señoras que espian desde la parada del bus a dos gays despedirse de noche
Señoras que están orgullosas de sus nietos mariquitas
señoras que se santiguan, cuando ven pasar dos mariquitas cogidos de la mano
Mi amigo Legolas
La verdad es que como idea, la de Legolas no parecía mala. A Legolas no lo llamamos así porque sea guapo como un elfo, sino porque siempre acaba con todos los orcos. Y es que Legolas es un tipo duro de pies a cabeza, pasando por el nabo, y claro, como siempre está más caliente que el tubo de escape del Apolo XIII, no hay vez que no termine pagando los platos rotos una de esas chicas fáciles que se abren más que un compás.
Legolas estaba ya harto de levantarse por la mañana, echarle un vistazo a la chica que tenía en la cama y tener que consultar la Wikipedia para confirmar que, efectivamente, el Big Foot es una leyenda urbana. Incluso, alguna mañana mirando fijamente a su compañera de cama, se le llegó a pasar por la cabeza que quizá era de ella la culpa de que los extraterrestres aún no hayan venido a visitarnos. Así que se le ocurrió una idea para mejorar su vida sexual y de paso ganarse unos euros: simularía hacer un casting para películas porno. Y es que si en esta vida hay una profesión soñada por la mayoría de los hombres es la de hacer el control de calidad de las actrices porno.
Se hizo con una cámara y alquiló una habitación en el hostal más cutre del barrio. Y gracias. Que inicialmente, como había oído que el gobierno iba a quitar las pensiones, pensó en hacer el casting en su furgoneta... Pegó carteles donde decía ser el representante de una de esas compañías cinematográficas cuyas películas están colocadas de canto en los videoclubs, y esperó a ir recibiendo aspirantes. Legolas se quedó en la habitación frotándose las manos y alguna que otra parte de su cuerpo, pensando en los puros pibones a los que se iba a pasar por la piedra. Y naturalmente, se iba a forrar vendiendo las grabaciones de los castings. Y no tardó mucho en aparecer la primera chica.

Tras intercambiar un par de frases con ella, a Legolas le dio la impresión de que, para ser tonta, tampoco era tan guapa. De hecho, nada más mirarla, uno se daba cuenta de que durante su no demasiado corta vida, la chica tendría que haber pasado auténticas hombrunas. Legolas estaba dispuesto a rebajar su nivel pero una cosa era fingir hacer un casting, y otra, fundar una ONG. Así que la echó de la habitación y dejó pasar a la siguiente candidata.

Cierto es que la segunda chica tenía unas tetas de buen rollito... pero una cara de mala hostia... Estaba claro que tenía las tetas operadas, ahora, en la clínica de estética lo más que habían podido hacer por su cara fue regalarle una máscara con Loctite por dentro. Tenía la nariz de otra y la cara le estaba grande. Una cosa es ser razonablemente fea y otra que el ayuntamiento te utilice para parar el tráfico. Legolas es la viva imagen de la persona a la que no le importa que haya mujeres feas. Lo que le jode es que todas vivan en su barrio. Así que, nunca mejor dicho, para librarse de toda la paja, cambió los carteles pidiendo actrices que ya hubieran hecho alguna película porno.

Y por fin le vino una chica que merecía la pena, con buen tipo, se notaba que hacía ejercicio. Traía un maletón con todo tipo de artilugios. A Legolas le empezó a mosquear que la chica trajera botes de lubricante y de Betadine a partes igual. Vale que la chica fuera deportista, pero no dejaba de ser curioso que hubiera ido al casting con un bate de béisbol. Y ya cuando empezó a sacar la artillería pesada, objetos que en su mayor parte podrían lucir en el museo de la tortura, Legolas se lo repensó. Con eso de creerse director de cine, Legolas estaba muy subido y le ordenó que se marchara, pero no contaba con que ella tenía un complejo de superioridad superior al de él y muy poquitas ganas de irse. Se le notaba que era una chica muy mala, daba toda la sensación de que de pequeña el niño de La Profecía le tallaba corazones en los árboles. Y Legolas... bueno, digamos que he visto ositos de goma mucho más agresivos que él.

Así que entre las esposas con las que lo ató a la cama, lo que parecía ser una porra vibradora, y el uniforme feminazi que llevaba, se diría que Legolas estaba a punto de hacérselo con una antidisturbios. Gracias a dios, las pelotas de goma que traía eran sólo para ponérselas en la boca. Si juzgamos la actuación que iban a grabar según el grosor de la porra y la maestría de ella usándola, se podría decir que el casting les iba a quedar para cagarse.

Le dio una tunda a Legolas que El Club de Simpatizantes de las Palizas en Descampados hubiera calificado con 4 puños americanos y un palo de golf, además de otorgarle la bota con puntera de oro al mérito inciso-contuso. Y encima se llevó la cámara de vídeo posiblemente para vender la grabación como tomas falsas de una película snuff. Desde entonces, Légolas lleva unas semanas que sólo puede comer cocido si previamente ha atado los garbanzos con cordelito, y sobre todo tiene que tener mucho cuidado de no quitarse los pañales y toser a la vez. Y es que hay que tener cuidado con desear toparse con un monstruo en la cama: tu deseo podría hacerse realidad...
17 de julio de 2010
Cuanto tiempo puede durar el maquillaje
