23 de septiembre de 2009

"Test para saber si eres gay sin tener que comerte una polla"

Tu vete sumando 10 puntos por cada a), 5 puntos por cada b) y 1 punto por cada c). Igual te sorprendes, jajaja.
1. Llevas un bolso de esos monumentales con asas como si fueras un viajante de dentista o como si te fuera a ir de viaje en este mismo momento. (No tengo ni idea de lo que llevan los gays en esos bolsos enormes).a) Si lo llevo, y cargadito.b) A veces una mochilac) No, nunca.
2. Llevas una sortija en el dedo gordo, un collar como un rosario, una pulserita aunque sea de Tous… o unos pendientes como pedruscos.a) Llevo de todo, voy toda adornada yo...b) A veces un pulserita y tal.c) No, nunca.
3. Te encantan Killy MInogue, Nely Furtado, Maria Carey, y lo que es peor, Mónica Naranjo.a) Me vuelven loca y me pongo a bailar sin camiseta.b) A veces una canciónc) No me gustan.
4. Eres fans de Cantizano, pero piensas que nunca debió haber aceptado presentar ese programa tan barriobajero como un periodistilla del corazón más.a) ¡Uy! si, y de Jesús Vázquez también.b) Lo he pensado, pero es tan guapo.c) No, no lo aguanto.
5. Sabes cómo se llaman las protagonistas y ya has visto toda la serie y la peli de “Sexo en Nueva York”.a) Si, me lo sé todo, todo.b) A medias.c) No, yo veo Aída que es más ordinaria.
6. Odias el fútbol y piensas que son veintidós personas en calzoncillo detrás de un balón y tal y tal y tal…a) ¿Qué es el fútbol?b) Si lo creo firmemente pero miro las piernas a los futbolistas.c) No, el fútbol me encanta.
7. Hablas en femenino y a tus amigos le gastas las típicas bromas de llamarles “nena”, “bonita” y cosas parecidas.a) Siiiiiiií, y nos mondamos.b) Algunas veces les llamo pedorras.c) No, nunca.
8. Hablas engoladamente arrastrando las sílabas y mucho más las vocales finales, dándole una típica pronunciación afectada.a) Si, me encantaaaaaaaa! me encantaaaaaa!b) A veces grito mucho.c) No, hablo normal.
9. Llevas un pantalón súper estrecho con una camiseta del mismo color que las bambas y sin cordones.a) Si, si, súper combinado y con un abanico a juego.b) Tengo un Lacoste.c) No, yo llevo pantalones campanas.
10. Llevas un cinturón blanco con la hebilla para un lado.a) Si, ¿cómo lo sabes?.b) ¿Uno de H&M?. Lo tengo.c) ¿Blanco? no, nunca.
11. Tienes un piercing y un tatuaje. (Por cierto que los tatuajes de mis amigos que tienen más de dos años están todos descoloridos y hace horroroso, ¡eh! yo aviso).a) Si, un montonazo.b) Uno muy discretito.c) No, ninguno.
12. Tienes unas súper mega gafas grandísimas de D&G.a) Si, me chiflan, pero son falsas de mercadillo.b) No, porque no veo nada.c) No uso.
13. Te cortas el pelo en “Juan por dios” o en otra peluquería fashion que te cagas.a) Si, y me tiño de colores y ahora me voy a poner una crestita o una rasta.b) A veces voy a pelarme.c) Me lo corto yo en casa.
14. Has abierto alguna vez la revista “Vogue”.a) Me la sé todita de memoria.b) La he ojeado alguna vez a escondidas.c) No, leo el "AS".
15. Te encanta la copla y las folclóricas.a) Si, tengo todo lo de la Pantoja.b) Ni flores.c) No, no aguanto a las folclóricas.
16. Odias el sushi pero disimulas porque es hot.a) Efectivamente, pero me callo.b) Lo trago y no me entero.c) No puedo con él.
17. Te encantan los programas del corazón y los reallities como Gran Hermano.a) Me chiflan los cotilleos.b) A veces veo algo.c) ¿Gran qué?.
18. Llevas piratas con una pulserita en un tobillo y chanclas. a) Si, y voy ideal de la muerte.b) Voy así pero sin pulsera.c) No, nunca.
19. Usas contorno de ojos, crema exfoliante, crema de día, crema de media mañana, crema de media tarde, crema de noche, crema depilatriz...a) Si, tan mona yo...b) Uso una loción pero cara.d) No, nada.
20. Y, finalmente, escribes un blog sobre un novio hetero que tuviste, generalmente un primo que estaba bueno.a) ¿Cómo lo sabes?.b) Y me dejó marcado.c) No, para nada. De 20 a 65 puntos. Bueno, tienes una tendencia, ¡sino qué carallo haces leyendo este blog! Has tenido algún sueño erótico con alguien de tu mismo sexo y te mueres de curiosidad. ¡Prueba! No te quedes con las ganas, pero usa condón.De 65 a 130 puntos. Bueno eres un gay de libro, vamos con papeles. Si no tienes el carnet de gay te lo van a mandar a casa del Carrefour cualquier día de estos. En Chueca te conocen como “La estrecha”. Pero en tus relaciones usa condón.De 130 a 200 puntos. Eres más gay que las amapolas. Ten cuidado, igual estás cambiando de sexo sin darte cuenta. Vigila tu espalda sobre todo si notas un aliento en la nuca… Y no te olvides el condón.

13 de septiembre de 2009

Ateo

Hay que ver con el Ateo, está fatal... El Ateo es un amigo mío que es funcionario, y le llamamos así porque no cree que pueda haber una vida mejor... Pero el tío es un jartible. Tiene el menda una vida de película y se queja porque le gustó más el libro. Así que a la que se le acabaron las vacaciones de verano al tío le entró una depresión post vacacional... En realidad lo suyo no es depresión post vacacional, es depresión vocacional, porque siempre está con lo mismo. Pero esta vez tenía un plan. Oyó que entre los funcionarios, el 60% de las bajas de larga duración por depresión, son por mobbing. Él personalmente pertenece al 83% de los que opinan que las estadísticas no valen para nada, pero con ésta se le ocurrió un plan: conseguir pillarse un año sabático gracias a una depresión causada porque sus jefes y compañeros le putean en el curro. Aparentemente el sentido de su vida era que le hicieran su vida imposible para poder por fin ser feliz. Aunque El Ateo sabe lo que es trabajar duro, porque lo ha visto, en realidad lo suyo no es vaguería, es un precisamente un problema de vista. Y es que él no se ve trabajando. Pero desde que volvió de vacaciones decidió hacer las cosas de otra manera. Su objetivo era que en el curro le hicieran mobbing, así que iba a aprovechar que más que tener un contrato blindado, lo suyo era un contrato búnker. Para empezar, iba a tomárselo con calma por las mañanas: si querían que no llegara tarde, más le valía al tiempo ir más despacio. Su misión era convertirse en el ser más despreciable de la oficina, lo cual no era una tarea sencilla, para que así todos le odiaran. Así que empezó a putear él a sus compañeros. Como no hay nada que pueda hacerse a prueba de tontos, porque son demasiado ingeniosos, consiguió dejar colgados todos los ordenadores de la oficina para que todo el mundo tuviera que hacer el trabajo de forma manual. Aquello sin duda iba a producir una situación de estrés, o de escuatro, y seguro que más de uno le acabaría montando un pollo de los de ponerse una pastillita de nitroglicerina debajo de la lengua. Y sin embargo, nadie pareció molestarse. Sólo uno se enfadó porque se había dejado una partida al buscaminas a medias, pero todos los demás siguieron sin problemas realizando su tarea habitual sin la ayuda de los ordenadores: sacaron sus barajas de cartas y continuaron jugando al solitario. Lo siguiente que pensó fue escaquearse del curro para que los demás tuvieran que hacerle su trabajo. Ya se sabe que lo más rápido del mundo no es la luz, que se enciende y en un instante ya está a miles de kilómetros de distancia. Lo más rápido que existe es el funcionario, que tiene la pausa para el desayuno a las once, y a las diez y cuarto ya ha llegado al bar. Pero para su desgracia antes de tener tiempo de irse, ya tenía sobre su mesa las tarjetas de cuatro compañeros que se las habían dejado ahí para que él fichara por ellos al salir... Como las estrategias sutiles no le daban el resultado esperado, decidió ser más borde que el doctor House de resaca. Acercarse a su ventanilla iba a ser más desagradable que buscar ofertas en el escaparate de una ortopedia. Así toda la gente se iría a las otras ventanillas y al final sus compañeros empezarían a odiarle. Pero no contaba con que su ventanilla fuera la única en la que había alguien mientras todos los demás hacían un akelarre en la fotocopiadora. Una anciana le pidió ayuda para rellenar un formulario... "Señora, que esto no es la ventanilla de información, y a mí no me pagan por por hacer ese trabajo". "Pero tampoco te pagan por ser un desgraciado, y bien que te esfuerzas", le dijo ella con cara de tener todas las ganas de querer practicar el medievo con su culo. Parecía que esa estrategia no iba a funcionar tampoco... Seguidamente decidió ir al despacho del jefe a caldear el ambiente. Pero no pudo hablar con él porque estaba durmiendo. Y aunque el Ateo no le tiene miedo ni a la Guardia Civil, no tuvo huevos a despertarlo. Si es que el tío dormía enfadado. Pensó que un enfrentamiento Jefe Vs. El Ateo iba a ser un uno fijo en la quiniela. Porque además es que su jefe es de Icona, de los que se dedican a proteger los nidos, porque lo que más le jode es que le toquen los huevos. No hay cosa que le joda más que que le despierten mientras está trabajando. Así que como en realidad El Ateo es un tipo muy listo, capaz de pensar sin mover los labios, se fue de allí sin decir nada. Desde aquel día El Ateo está de baja por depresión porque piensa que no es capaz ni de ser inútil si se lo propone. Pero claro, no se da cuenta de que cuanto más deprimido está por su fracaso, más razones tiene para estar contento por haber conseguido cumplir su propósito. Y es que, como diría un onanista, en esta vida, quien no se consuela, es porque no quiere... de SetaLoca

6 de septiembre de 2009

Hablemos de números

La invención de las cifras es anterior a la de la escritura. Pero el sistema de numeración actual ha necesitado 3.500 años de historia. Y es que ya lo decía Pitágoras: “El número es la esencia de todas las cosas”. El ser humano posee un sistema innato para la enumeración que no se basa en las palabras y que permite representar las cantidades y llevar cabo simples tareas de cálculo, y eso se da en todas las culturas del planeta, según una investigación del Instituto Cognitivo de la Neurociencia en la Escuela Universitaria de Londres. Así pues, a pesar de excepciones extrañas como una tribu de indígenas que habita el corazón de Australia, los Wapiri, que posee una palabra para decir “uno” y nada más, siendo lo demás “muchos”, lo cierto es que los niños Wapiri tienen la misma capacidad de un niño corriente para comparar cantidades. No importa que no usen los números para decir las horas o que usen canciones para determinar distancias entre lugares, o que respondan “muchos” si preguntas a un hombre cuántos hijos tiene. Ello se debe a una particularidad lingüística, nada más. Sus cerebros son tan matemáticos como los nuestros. Pero vamos a olvidarnos de los Wapiri y volamos a los números. Es más, empecemos por el primer número y vayamos ascendiendo, al igual que en un programa de Barrio Sésamo: 0: Aunque encabeza la lista, el número 0 no es el primer número inventado. El cero apareció por primera vez en Babilonia en el siglo III a. C., pero no fue hasta mucho después que se usó normalmente. Junto con el 1, sin embargo, se ha convertido en la base del sistema numérico binario, el nuevo lenguaje universal gracias al cual ahora mismo me podéis leer en las pantallas de vuestros ordenadores. 1: Fue el primer número de la historia. Matemáticamente es único por muchas razones: al multiplicarlo por cualquier otro número, no varía. Si se divide por él mismo, queda 1. El 1 es tanto el primer término como el segundo de la sucesión de Fibonacci. El siguiente término de la sucesión es el 2. En muchas culturas el 1 se representa mediante un punto o un trazo (horizontal, vertical o más o menos sinuoso).
2: Es el único número primo par. Es un número simétrico en el reino animal. Dos brazos, dos ojos, dos piernas. Es el valor que tiene la constante n del teorema de Fermat. Es el primer número primo. Es el único número primo par, ya que los otros pares son múltiplos de 2 (no son primos). 3: El primer número primo impar. Un número natural es divisible entre tres si la suma de sus dígitos es divisible entre tres. Por ejemplo, el número 21 es divisible entre 3 (3 veces 7) y la suma de sus digitos es 2 + 1 = 3. Está vinculado a las dimensiones (altura, anchura y profundidad). En el antiguo Egipto, se agrupaba a los dioses en tríadas. Para localizar un punto en un plano se necesitan 3 puntos de referencia. En muchas culturas el 3 se representa mediante tres puntos, como en el caso de la numeración maya, o mediante tres trazos (horizontales o verticales). 4: Es el primer número compuesto, siendo sus divisores propios el 1, el 2 y sí mismo. Como la suma de sus divisores es 3 < 6="1+2+3)," 6 =" 3" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5378376426382880834" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 400px; CURSOR: hand; HEIGHT: 299px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_vTLEpVyAnEc/SqPU3Sri8EI/AAAAAAAABEA/otoUAoT4fn4/s400/6a00d8341c4f4c53ef0105371c3a97970b-600wi.jpg" border="0"> 7: en numerología equivale a la perfección. Es el número más citado en el Apocalipsis. Siete maravillas de la Antigüedad. El bushido posee siete virtudes, el código de honor de los guerreros japoneses de los siete cielos. Los marinos y piratas cruzaban los siete mares. Te elevas al séptimo cielo cuando pruebas una delicatessen. Dios hizo el mundo en siete días. Roma se fundó sobre siete colinas. Los pecados capitales son siete. Blancanieves siempre andaba con siete enanitos. 10: lo llaman el “tetrakto divino”, por ser suma de los primeros cuatro enteros. Una representación triangular del número diez se interpreta como un símbolo sagrado. Es la base del sistema de numeración decimal y del sistema métrico. 11: es el primer número capicúa y el menor número primo escrito usando solamente la cifra 1. 12: Fue una de las primeras bases de numeración de la historia. Los babilonios lo adoptaron por su facilidad en las divisiones. Aún se usa en las medidas de tiempo. 12 meses, 24 horas (2×12 horas), 1 hora son 12 minutos multiplicados por 5. 17: al igual que el 13, está asociado a la desgracia en muchas culturas. La suma de cifras de su cubo da como resultado el mismo número
23: los axiomas de Euclides, los grados de inclinación de la Tierra. Es un factorial primo, 4! – 1, un número primo de Sophie Germain, y un número primo de Woodall. El 23 también es un número que obsesiona a mucha gente por gentileza del escritor William Burroughs (como ya demostró el estreno de una película reciente de Jim Carrey precisamente titulada El número 23). La historia de esta obsesión es la siguiente: Burroughs conoció en un ferry a un tal capitán Clark, que le contó a Burroughs que navegar de una orilla a otra había sido su ocupación durante 23 años y que nunca había tenido un accidente. Ese mismo día el ferry naufragó muriendo él y todos los ocupantes. Esa misma noche, Burroughs oyó por la radio que un avión que volaba de Nueva York a Miami se había estrellado. El capitán del avión se apellidaba Clark y el vuelo era el número 23. Desde entonces, Burroughs incorporaría un personaje llamado capitán Clark en todas sus novelas sus novelas, un personaje relacionado con la fatalidad y que tenía por obsesión el investigar el enigma del número 23. Y es que los defensores de la importancia de este número dicen que es un número que tenemos marcado dentro de nuestro cuerpo, porque los humanos poseemos 23 vértebras, porque nuestro ADN está dividido en 23 pares de cromosomas (y el par número 23 define el sexo), porque la misma cadena de ADN de un giro completo cada 23 unidades de medida (angstroms), porque la sangre tarda 23 segundos en recorrer nuestro cuerpo. 60: base numérica de los sumerios. Todavía la conservamos en la medición horaria y en los ángulos geométricos. También es un número con más divisores que cada uno de los divisores de todos sus divisores. El origen de la popularidad del número 60 debe buscarse en que es el resultado de multiplicar 5 por 12. Ya desde la antigüedad el 12 era un número importante, resultante de las veces que la Luna da la vuelta a la Tierra en un año. Por su parte, el 5 era igualmente importante, ya que corresponde a los dedos de una mano, que los pueblos primitivos utilizaban para contar. 77: Es la suma de los ocho primeros números primos: 77 = 2 + 3 + 5 + 7 + 11 + 13 + 17 + 19. Es el número atómico del iridio (Ir). Hay una Red de satélites artificiales de comunicaciones que se llama Iridium porque inicialmente se pensó en que serían 77 satélites. 100: Es un número octadecagonal. Es un número compuesto, que tiene los siguientes factores propios: 1, 2, 4, 5, 10, 20, 25 y 50. Como la suma de sus factores es 117 > 100, se trata de un número abundante. Es el número de cabezas del dragón Ladon, que custodiaba el jardín de las Hespérides, lleno de manzanas de oro. Según la tradición judía, cada día mueren cien demonios. El número de divisiones de la mayoría de las divisas del mundo. Por ejemplo, un euro se divide en 100 céntimos, una libra esterlina en 100 peniques, un dólar en 100 centavos… 153: es la suma de sus dígitos elevados al cubo. Es un número de gran importancia bíblica: Simón Pedro atrapó 153 peces en su red, y la red no se rajó, según el Evangelio de Juan. 666: aunque el número de la Bestia es probablemente el 616, aún hay muchos ignorantes exégetas que continúan atribuyéndolo al 666. Corresponde a la suma de los cuadrados de los primeros siete números primos. También es la suma de los números de la ruleta.
Vía La vida de los números de Piergiorgio M. Sandri