1 de diciembre de 2010

Mi amigo "El Tiempo"

Hay quien opina que las cenas de Navidad son peor que la muerte. Porque al menos, la muerte, no te pasa cada año. El caso es que recientemente un amigo mío, El Tiempo, ha tenido la cena de su empresa. A El Tiempo lo llamamos así porque da igual lo que ocurra a su alrededor, él pasa. El Tiempo los únicos principios que tiene son de cirrosis. Cada vez que sale, se pilla tarifa plana de cubatas. Y para aguantar, le pasa como a la batería de mi móvil, que sale de casa con cuatro rayitas y cuando vuelve no le queda ninguna. Vamos, que el tío no es mucho de leer, pero a la que puede, se dedica unas líneas.

Al jefe de El Tiempo no lo traga nadie, pero se empeñó en organizar la cena. El tío es muy estricto en su trabajo. Si fuera bombero, sería capaz de apagar una capilla ardiente. Y aunque buscó voluntarios para organizar la cena, para contarlos le sobró una mano y seis dedos. Pero como cada año, tuvieron que ir.

Cómo no, la noche anterior a la cena El Tiempo había salido, como siempre, hasta que se hizo de día, porque se ve que la oscuridad le acojona. El tío es un hombre de Almax tomar, así que aunque estaba destrozado en la oficina, tampoco se notaba. Pero en la cena, apenas habían empezado con el primer plato y era tal coñazo, que El Tiempo estaba con más sueño que una cesta de gatitos al lado de una estufa. Pero se le vino a la cabeza una posible solución, y es que, como le dijo Pocholo a Massiel, en esta vida, todo es ponerse. Así que decidió pasar por el baño a empolvarse la nariz.

A El Tiempo normalmente es imposible adelantarlo, porque es de los de raya continua, pero cuando llegó al baño, descubrió que no era el único al que se le había ocurrido la misma idea. Joder, entre todos los que estaban al tema, había más rayas allí que en un documental de cebras. Se formó en el baño un auténtico tiroteo, y entonces entró el jefe. La situación se puso más tensa que el sujetador de Pamela Anderson, y todos se callaron. Menos El Tiempo, que tras lavarse las manos bien podría haber usado la toalla para secarse otra cosa en vez de las manos, porque todo se la suda. Sin más, le dijo que las rayas que quedaban eran para él.

El jefe, que es de los que a base de ganar dinero cada vez tiene más amistades y menos amigos, vio la oportunidad de hacerse el enrollado, y se las metió. Y claro, como en estas cosas de la coca estaba más perdido que Rouco Varela en el Espárrago Rock, se puso como loco. La cena pasó de ser lo más parecido a la reunión del Comité de Accionistas de Ortopedias Reunidas, a convertirse en algo así como la fiesta de despedida de soltero de David Hasselhoff. El jefe se puso a beber como si hubieran anunciado el fin del mundo y fue demostrando poco a poco que el plural de "cubata" es "cogorza".

Con los efectos de la coca, le pasó como al de El Sexto Sentido, que no se dio cuenta de que ya estaba muerto. Los demás se enteraron cuando se puso a hablar del milenarismo y cuando el camarero le preguntó que si quería tomar un taxi y él contestó que prefería no mezclar y seguir a whiskys... Con el moco, el tío se puso más caliente que las calderas de Mordor. Así que, balbuceando, propuso que se fueran todos a un puti muy barato que había cerca, donde por 20 euros te dan la entrada con consumación. Pero al levantarse, se cayó y se pegó tal hostia, que es posible que dentro de unos años Amenábar haga una película sobre él.

Al día siguiente El Tiempo nos comentó que no se había reído tanto desde que a su hermano pequeño se lo comieron los cerdos. Una noche que nunca se le olvidará mientras se acuerde. Pero el jefe debe de opinar que todo tiempo pasado fue anterior, porque no ha comentado nada con nadie sobre el asunto, y se pone de los nervios cada vez que escucha que Wikileaks hace una nueva filtración. Aunque eso sí, al jefe ya nadie se lo toma en serio. Y es que esto de tener poder es como lo de ser una señora: si tienes que recordárselo a la gente, mal vamos...

25 de noviembre de 2010

El sexo es un coñazo

Hoy en día, todo el mundo dice que se lo pasa de puta madre en la cama. Yo no lo dudo. Lo que no me trago es que sea haciendo el amor.... Porque, francamente... el sexo es un coñazo. Lo que pasa es que esta sobrevalorado.
Vamos a ver:
¿Cuánto dura el orgasmo masculino? Pues, el orgasmo-orgasmo, propiamente dicho, dura... yo que sé, lo que tarda uno en tomarse un chupito.
¿Y para eso tanto trabajo?.... Quedar, ducharse,… convencerla.
¡Joder! Al menos para lo del chupito no tienes que convencer al camarero. - Venga, tonto, pónmelo, si no te va a pasar nada...
Pero hay muchas más cosas que me cabrean del sexo. En primer lugar, el sexo es sexista. Porque hay que ver lo mal vista que está la eyaculación precoz. Y, sin embargo, una tía que llega al orgasmo en cinco minutos, ¡se la rifan!.... Coño, ¡esto es una injusticia! Es como si en las olimpiadas, a la tía que gana los cien metros le dan una medalla, y al tío... lo llevan al sexólogo.
El sexo está bien al principio... por la novedad, pero en cuanto empiezas a practicarlo en pareja la cosa se jode. Por ejemplo, intentar tener un orgasmo simultáneo es imposible.
Es como pretender ponerse de acuerdo para eructar al mismo tiempo. Eso no hay quien lo controle. ¿Tú has visto parejas que eructen a la vez?... ¿Te imaginas?... Él, eructando de repente, y ella:- Eres un egoísta, no me has esperado
Acabaríamos todos fingiendo los eructos.
Además, si eres tío, el sexo es como la mafia: nunca puedes decir que no..... Siempre has de tener ganas.
Un ejemplo: yo estoy en una exposición de arte figurativo etrusco -una cosa muy común- y llega Naomi Campbell y me dice que quiere hacer el amor conmigo -algo también muy común-. Bueno, pues si le digo que no me apetece, al día siguiente media España piensa que soy gay. En fin, que al final haces un esfuerzo y acabas acostándote con ella... pero por el qué dirán.
No hay derecho, joder! Es como si vas a un restaurante, no te apetece solomillo y el maître va por ahí diciendo que eres vegetariano. Aunque hay maîtres que hacen cosas peores: te hacen sentir como si te estuvieras haciendo el amor. Se pegan toda la comida vigilándote para ver cómo te lo pasas. Y luego te preguntan: - ¿Le ha gustado al señor?
Que te dan ganas de decirle: - Sí, ¿Y usted ha disfrutado, o me lo he comido demasiado rápido?
Pero lo que ya me parece una vergüenza es esa gentuza que se gana la vida con el sexo: los sexólogos. El sexólogo es un tío que va de experto porque tiene un diploma en la pared firmado por el rector de la Universidad. ¡Pues vaya! Lo que tenía que tener es una declaración jurada de su mujer. Porque, ¿qué pasa?, ¿Qué el rector se ha acostado con él?, ¿Y como sé yo que a mi chica le va a gustar lo mismo que al rector?
Además, todos los sexólogos te dicen lo mismo: 'Al sexo hay que echarle imaginación' ¡Coño, con lo incómodo que es eso! Antes, todo lo más, había dos posturas: me apetece o no me apetece. Pero ahora... ¿tú has leído el Kamasutra?. Para echar un polvo tienes que ser Nadia Comaneci. Que si 'la carretilla'..., que si 'el molinete'.., que si 'la variante de la medusa'... ¿la variante de la medusa?....
¡Joder! ¡Si yo no sé ni hacer la medusa!
Otra cosa que te dicen mucho es que 'en el sexo todo está permitido si los dos están de acuerdo'.... Ya, pero si somos tres y uno no quiere, ¿Qué? ¿Aplicamos la mayoría y que se joda?
Pero lo peor de esto de las innovaciones es que te conduce a perversiones muy estúpidas. Por ejemplo, insultarse mientras se hace el amor. Tú estás allí intentando hacer la medusa, controlando la eyaculación... y ella: - ¡Cerdo, bestia, animal...! Y claro, al final te calientas y le dices: - ¡¿Y tú... lo mal que aparcas?!
En fin, está claro que el sexo es un coñazo. Porque...además, si es de género tonto: Si el sexo fuera tan bueno como dicen, ya lo habrían privatizado. Si has sonreído un par de minutos..........me alegro ya te duro mas que el orgasmo, ja, ja .

9 de octubre de 2010

Mi amigo "El Matemático"

Se lo dijimos, vaya si se lo dijimos a El Matemático... El Matemático es un colega al que llamamos así porque bebe muchísimo, está fatal del riñón y está todo el día echando cálculos. El tío siempre está de fiesta: sale una media de tres sábados por semana. Se mete de todo y aunque no es nada religioso, raro es que no celebre un domingo de gramos...

Pues se emperró con que quería ir a Ámsterdam a ponerse de todo. Nadie quería ir con él porque es muy agresivo y está muy desmejorado. Es por esto por lo que se rumorea desde hace 20 años que aún conserva el cuerpo de un jovencito... pero nadie sabe donde lo esconde. Pero es tan cabezón, que si su cabeza fuera un huevo Kinder, de premio traería la furgoneta de El Equipo A. Así que se fue él solo.

Aunque para El Matemático el estar en paro es como la gravedad, una costumbre a la que le cuesta mucho renunciar, a las dos horas allí ya estaba colocado. Se había fumado todo tipo de plantas y flores en Coffee Shops y demás tiendas del ramo, y se interesó por la micología: lo que viene siendo tomarse unas setas y hacer el mono. Después se fue a una discoteca, y aun estando que lo flipaba en colores, tuvo la precaución de esperar hasta que la planta carnívora con traje de faralaes se comiera al dragón azul que había en la puerta de la disco, antes de entrar en ella. Se puso a beber whisky hasta estar 4 copas por encima de par y empezó a bailar como un tonto... lo que se dice un baile de graduación... de 40 grados, para ser exactos. Se le veía bastante torpe: por la manera de tirar las copas se diría que era ambisiniestro...

Hasta aquí, todo bastante correcto. El problema vino cuando le apeteció tener más que palabras con alguna mujer de afecto negociable. Nunca se sabrá si fue el efecto alucinógeno de las setas, o simplemente unas inmensas ganas de follar, lo que hizo que se fijara en aquella mujer de un escaparate de la zona malota del barrio rojo. Si bien seguía siendo puta, hacía años que había dejado de ser señorita... No es que fuera fea, es que era la alcaldesa de Mordor. Lo que la pintura no era capaz de disimular, lo tapaba la escayola. Y es que, si la señora cada vez que echaba mano del pintalabios y el colorete, también lo hacía de la brocha gorda, el cincel y los planos de la obra, no se podía decir de ella simplemente que fuera fea: era en realidad la prueba de que dios también tiene sentido del humor.

Menos mal que aquella buena mujer echó la cortina del escaparate cuando El Matemático se metió en su habitación: presenciar lo que ocurrió allí dentro hubiera sido capaz de hacer que el hombre más feliz del mundo se cortara las venas durante una hermosa y soleada mañana de primavera. Y ya se sabe que acostándote con una de estas señoritas te pueden pegar de todo, pero incomprensiblemente a El Matemático le pegaron sentimientos: se enamoró. Y visto que ella no estaba muy por la labor y ya que ella le había robado a él el corazón, El Matemático decidió robarle a ella la caja del día...

"¡¿Qué haces, borracho de mierda?!", le dijo un tipo que tenía pinta de no tener un carácter del todo agradable. El tío era tan primario que seguramente hacía tiempo que había sido descalificado de la carrera evolutiva, a juzgar por sus cicatrices y su ojo de cristal. "¡No te atreverías a llamarme borracho si estuviera sobrio!", le espetó El Matemático con aire amenazador. El aire aún olía a sexo, pero también a una esperanza de vida bastante limitada. Y es que el gorila aquel se dedicaba a estudiar la lamentable brevedad de la vida humana y los medios de provocarla...

Aunque El Matemático tenía las mismas posibilidades de supervivencia que una medusa en unos altos hornos, se abalanzó sobre el gorila. Decir que hubo un intercambio de golpes sería una manera muy hipócrita de definir aquello: El Matemático se llevó tantos palos que hubiera podido reconstruir con ellos la Armada Invencible. Y acabó, no precisamente por su propio pie, sino por el del gorila aplicado repetidamente en todas y cada una de sus costillas, cayendo rodando al canal.

A todas las drogas que se había tomado hubo que sumarle otra: el tiempo. Y es que el tiempo es una droga, que como todas, en cantidades excesivas, mata. Sobre todo si es flotando boca abajo en el agua. Hay que decir que aquel canal de Ámsterdam, que tiene más mierda que el baño de los tres cerditos, es una de las pocas vías fluviales donde, de haber muerto El Matemático, la policía hubiera podido marcar con tiza la silueta de su cadáver sobre el agua. Pero por suerte o por desgracia, no hizo falta. Eso sí, desde entonces a El Matemático se le ha quedado una cara que parece uno de esos pasatiempos en los que tienes que ir uniendo los puntos, y muy pocas ganas de robar. Porque robar no sólo es malo, sino que además frena el crecimiento: para empezar, en muchos sitios puede hacer que te corten los pies o la cabeza.

2 de octubre de 2010

Con Ñ, coño!

Esto es la carta que escribió una señora al programa de Luis del Olmo para que la leyeran en directo: 'Desde que las insignias se llaman pins , los maricones gays , las comidas frías lunchs , y los repartos de cine castings , este país no es el mismo: ahora es mucho, muchísimo más moderno. Antaño los niños leían tebeos en vez de comics , los estudiantes pegaban posters creyendo que eran carteles, los empresarios hacían negocios en vez de business , y los obreros, tan ordinarios ellos, sacaban la fiambrera al mediodía en vez del tupper-ware. Yo, en el colegio, hice aerobic muchas veces, pero, tonta de mi, creía que hacía gimnasia. Nadie es realmente moderno si no dice cada día cien palabras en inglés. Las cosas, en otro idioma, nos suenan mucho mejor. Evidentemente, no es lo mismo decir baconque panceta, aunque tengan la misma grasa, ni vestíbulo que hall , ni inconveniente que handicap ... Desde ese punto de vista, los españoles somos modernísimos. Ya no decimos bizcocho, sino plum-cake , ni tenemos sentimientos, sino feelings . Sacamos tickets , compramos compacs , comemos sandwiches , vamos al pub , practicamos el rappel y el raffting , en lugar de acampar hacemos camping y, cuando vienen los fríos, nos limpiamos los mocos con kleenex . Esos cambios de lenguaje han influido en nuestras costumbres y han mejorado mucho nuestro aspecto. Las mujeres no usan medias, sino pantys y los hombres no utilizan calzoncillos, sino slips, y después de afeitarse se echan after shave , que deja la cara mucho más fresca que el tónico. El español moderno ya no corre, porque correr es de cobardes, pero hace footing ; no estudia, pero hace masters y nunca consigue aparcar pero siempre encuentra un parking .El mercado ahora es el marketing ; el autoservicio, el self-service ; el escalafón, el ranking y el representante, el manager . Los importantes son vips , los auriculares walkman , los puestos de venta stands , los ejecutivos yuppies ; las niñeras baby-sitters , y hasta nannies , cuando el hablante moderno es, además, un pijo irredento.En la oficina, el jefe esta siempre en meetings o brain storms , casi siempre con la public-relations , mientras la assistant envía mailingsy organiza trainings ; luego se irá al gimnasio a hacer gim-jazz , y se encontrará con todas las de la jet , que vienen de hacerse liftings , y con alguna top-model amante del yoghurt light y el body-fitness . El arcaico aperitivo ha dado paso a los cocktails , donde se hartan a bitter y a roast-beef que, aunque parezca lo mismo, engorda mucho menos que la carne. Ustedes, sin ir más lejos trabajan en un magazine , no en un programa. En la tele, cuando el presentador dice varias veces la palabra O.K. y baila como un trompo por el escenario la cosa se llama show , bien distinto, como saben ustedes, del anticuado espectáculo; si el show es heavy es que contiene carnaza y si esreality parece el difunto diario El Caso, pero en moderno.Entre medias, por supuesto, ya no ponen anuncios, sino spots que, aparte de ser mejores, te permiten hacer zapping . Estas cosas enriquecen mucho. Para ser ricos del todo, y quitarnos el complejo tercermundista que tuvimos en otros tiempos, solo nos queda decir con acento americano la única palabra que el español ha exportado al mundo: la palabra 'SIESTA.' Espero que os haya gustado... yo antes de leerlo no sabía si teníastress o es que estaba hasta los cojones .

Mi amiga "La Woman del Callao"

Esto ya se venía venir de lejos... Tengo una vecina que aún a su edad es todo exhuberancia. Vamos, que por mucha crisis que haya, ella sigue estando bien rica. Le pasa como a la mujer de Albert Einstein, que tiene un físico bárbaro. Sin embargo, su marido es poca cosa, pasa desapercibido y nunca abre la boca. De poca personalidad que tiene, ni las puertas automáticas le abren. Tanto es así,
que a ella la llamamos la Woman del Callao.
Desde luego, a la Woman su marido no le pegaba ni con cola, nunca mejor dicho. De siempre ha sido un secreto a voces que para La Woman, su marido es un mero objeto sexual: y es que cada vez que ella le pide sexo, él objeta. Y claro, ella se queja de que ya no la trata como cuando eran novios, y él se defiende diciendo que nunca le habían gustado las mujeres casadas. Y es que en los últimos tres años, el único revolcón se lo había dado una vaquilla en San Fermín.
La Woman, que es una mujer bonita de ver y acostumbrada a que le dieran mambo hasta el number five, se intentaba consolar pensando que el tiempo pone a cada uno en su sitio... y ella esperaba que en algún momento la pusiera sobre Brad Pitt. Aunque en realidad, ella se contentaba con cualquier chico que tuviera entre 20 y 30, sin
importarle la edad. Porque lo que era su marido, había pasado de ser su media
naranja, a ser su medio limón. La tenía abandonada en todos los sentidos y ella era muy infeliz, y aunque pensaba que su vida era una mierda, no se suicidaba por si las moscas...
Así que la semana pasada decidió celebrar una reunión de tuppersex en su casa y llamó a todas las vecinas. Aquello fue para verlo. La vendedora llegó con
un maletón que no le hubieran facturado ni en business. Aquella maleta era, nunca mejor dicho, la polla. Empezó sacando cremitas y pomadas de esas para que no te duela el pecho si acabas la noche con un morenote. Y luego ya empezó a sacar cosas de meter. La tía sacó un arsenal de consoladores con las formas más inocentes que de repente, hacían la powermorfosis y se convertían en los miembros más destacados de todo el repertorio. Había tanta variedad que las vecinas se empezaron a poner como locas y ya no sabían ni qué pollas querían.
Y lo que ya ocasionó la ovación del público asistente, risas y lágrimas a partes iguales, fue cuando sacó la asombrosa Turbo Mix Double Pleasure GTI 16 válvulas, desarrollado entre la NASA y la Agencia Espacial Europea, apodada también como "La Jurado", porque es la más grande. La auténtica réplica del tanque de combustible de la lanzadera espacial. Viene incluso con su propio compresor de 50 caballos de vapor, depósito de aceite de alta capacidad y circuito interno de refrigeración, que sólo puede ser manipulado por personal capacitado.... y es que hay que tener mucha capacidad para poder usarlo. Tenía hasta asas para poderlo manipular entre varias personas a modo de ariete, y por si eso fuera poco, el kit incluía un bote de Betadine y un completo juego de sutura para las usuarias más apasionadas. Traía un prospecto que nadie se leyó antes de probarlo, porque hablaba del principal efecto secundario derivado de su uso prolongado, y era un coñazo. En algunos países incluso piden permiso de obra para usarlo y la mayor parte de los pedidos los hacen compañías de derribos.
En el punto más álgido de la demostración, apareció el marido de la Woman por la puerta. Al ver semejante panorama, el tío se puso literalmente como una moto: en concreto lo que tenía entre las piernas era un Bultaco. Y con el calentón que llevaban las vecinas, le echaron unas miradas con más peligro que 100 gremlins cantando bajo la lluvia. Así que antes de que pudiera reaccionar,
todas aquellas mujeres casadas echaron mano de las esposas de la sección sadomasajista de la maleta, y le inmovilizaron. Seguidamente le pusieron un bozal con una pelota roja en la boca, que parecía un cerdito camino del horno con su manzana y todo. Contar lo que sucedió a continuación podría ser considerado delito penado con cárcel en 47 de los 50 estados de los Estados Reunidos...
Aprovechando el momento de confusión la mayoría de las vecinas escaparon de allí con un rabo entre las patas. Desde entonces, la de cuarto esconde un vibrador plateado
entre los instrumentos de cocina, y se rumorea que nunca antes le habían quedado tan ricas las croquetas de bacalao. La del sexto ha cambiado el mando del plus por el de un huevo vibrador y en su casa el zapping se ha convertido en práctica común. El marido de la del segundo tuvo tres microinfartos cuando creyó que su mujer se dedicaba a cortar y coleccionar penes, y es que no conviene dejar tirados por cualquier parte tus consoladores superrealistas si los has usado teniendo la regla y eres más bien tirando a guarrilla. Y el marido de la Woman sigue intentando denunciar una violación múltiple, pero aún no ha encontrado una comisaría de policía donde le tomen en serio...

Arriba las calorías trans!

video
Os dejo un video presentación de la panadería de abajo de mi casa. ¿Os apetecen unos bollitos?

Etapas del alcohol

ETAPA PREVIA (indispensable): La verdad es que no tengo muchas ganas de juerga hoy. Una copita, y me voy pa casa…

ETAPA 1: Un trago leve en un vaso pequeño (hay que engañarse).

ETAPA 2: UN TRAGO TRAS OTRO EN VASO LARGO: 2.1 Fusión de la sangre con el alcohol.

ETAPA 3: EXALTACIÓN DE LA AMISTAD: 3.1 Mutuas gracias y virtudes (eres un cachondo, qué buen@ estás…) 3.2 Te quiero como a un herman@ 3.3 Antes me caías mal, pero ahora… 3.4. Eres un tí@ de puta madre…

ETAPA 4: CANTOS ALEGÓRICOS Y BAILES REGIONALES

ETAPA 5: LAS VERDADES Y LOS ME CAES BIEN. ETAPA 6: AUMENTO DE LA TEMPERATURA Y ACOSO SEXUAL:6.1 Auto presentación con desconocidos6.2 Llamadas reveladoras a l@s ex: ‘No puedo dejar de pensar en ti’6.3 Miradas de acoso a todas las chatis del lugar. 6.4. ‘Manos largas’ (o sea, cierta tendencia a volverse ‘pulpo’) 6.5. Repentino impulso por darse ‘un piquito’ con todo lo que se mueve por los alrededores. 6.6. Obsesión superior a la normal por las conversaciones de sexo. 6.7. Mítico ‘Hoy mos la xupan fijo’ tantas veces repetido. 6.8. Sensación ‘Follarín de los bosques’

ETAPA 7: REVELACIÓN DE LA VERDADERA PERSONALIDAD: 7.1 El chistoso (normalmente, con chistes ya contados unas 500.000 veces) 7.2 El superdotado (en cualquier aspecto q se pueda imaginar)7.3 El políglota ( o destrozador de diversos idiomas…)7.4 El corriente (la minoría, por desgracia)

7.5 El viajero (’pos cuando yo estuve en….’)

7.6 El oprimido (por familia, sociedad, jefes, etc)

7.7. El incomprendido (’mi mujer no me entiende, y bla, bla.bla….)

ETAPA 8:DEGRADACIÓN DEL IDIOMA: 8.1 Sadud pod da amiztá8.2 Pazamé eza coppa 8.3 Addiba, abajo, ad centro y padentro…. 8.4 Caxoooorraaaa!

ETAPA 9:Vituperios en contra del Clero y el Estado

ETAPA 10: AUTOSUFICIENCIA MORAL Y ECONÓMICA: 10.1. Estoy de puta madre 10.2. Yo pago 10.3. Yo conduzco 10.4. Tengo un punto buenísimo10.5. LLevo la porra que parto almendras n lo arto un flan

ETAPA 11:

DESPLAZAMIENTO O TRANSMISIÓN DE LA CULPABILIDAD: 11.1. Es culpa del puto garrafón ese (qué curioso, SIEMPRE te han dado el garrafón a la 6ª copa o así, nunca en la primera) 11.2. Es el hielo, algo raro tenía 11.3. Que me pusisteis en la copa, cabrones. 11.4. Coño, es que estoy tomando antibióticos y no me acordaba.11.5. Si es que tenía que haber cenado, que sin comer no se puede beber…

ETAPA 12.REPENTINA PERDIDA DEL EQUILIBRIO 12.1. ¿Quién coño habrá puesto esa columna ahí, me cago en la leche? 12.2. Vaya mierda de acera, la culpa d los arkitektos q ahorran n losas.

ETAPA 13. DESTRUCCION DEL INMUEBLE 13.1. Vaya, hombre, se han caído 4 copas… 13.2. Dios, yo kiero esa señal d tráfico pal piso.

ETAPA 14: DIFÍCIL DESALOJO DEL INMUEBLE

14.1 Yo no me quiero ir, este lugar si yo quiero lo compro.

14.2. ¡Si es temprano!

14.3. Que no, que no, que yo estoy muy bien… 14.4. Otra copita y nos vamos…

14.5: ¿Pero por qué coño han quitado la música?

ETAPA 15: TAQUICARDIA Y DELIRIO DE PERSECUCION

ETAPA 16: AMNESIA, CRUDA REALIDAD Y JURAMENTOS POSTERIORES: 16.1 ¿Que me besé con quién?16.2 ¿Que me acosté con quién?16.3 ¿En serio? no me acuerdo de nada…… 16.4. Tengo un agujero negro en mi vida…. 16.5 ¿Pero estaba ahí ese tí@?16.7. ¿De verdad tnía bigote y tnía la cara hexa a pelotazos?

ETAPA 17: RECUENTO DE LOS DAÑOS.

17.1 ¿Y mi móvil? 17.2 ¿Quién me quemó la chaqueta con un cigarrillo? 17.3 ¿Y esta ostia? 17.4 ¿Y las llaves?17.6. ¿Cómo he llegado a casa? 17.7. Me han robado el bolso, o la chaqueta, o ….. 17.8. Joder, qué dolor de cabeza… Y la más grave: 17.9: ¿QUIÉN COÑO ES ESTE TI@ QUE ESTÁ EN MI CAMA?y aun mas grave:17.10. ¿Q coño hago yo cn un condón n l culo?

ETAPA 18.NO VUELVO A BEBER… (CLASICO) Con su variante: 18.1. ‘Yo ya no salgo más’.

Mi amigo El Príncipe

Me arrepiento de no haberme arrepentido nunca de nada. Pero esa etapa de mi vida se acabó. Menuda liada que me ha hecho El Príncipe. El Príncipe es un amigo al que llamamos así porque vive del cuento. El tío va tan pelado que hasta hace poco pensaba que Almorzar era el nombre de un rey árabe. No curra y sobrevive gorroneando a los colegas y merendando gratis en un comedor social: el Carrefour. El tío entra en el Corte Inglés... y se acaba la semana fantástica. Así que aunque no sale desde que estrenaron Los Goonies, no sé cómo no sospeché algo cuando me convenció para apuntarme con él a un crucero de oferta en septiembre...

Nada más llegar al barco me bastó una palabra para tropezarme con mi propia alma cuando se me cayó a los pies: IMSERSO. Una cosa es colarse haciendo trapicheos con los papeles, y otra es perderlos directamente. Lo único cierto del crucero que me había contado El Príncipe es que más de la mitad de los viajeros eran mujeres sin pareja. Íbamos a estar dos semanas acosados en un barco de jubiladas viudas.

Lo primero fue ir a cenar. Se nos sentaron en la mesa un par de adorables ancianas. No teníamos nada en contra de ellas, pero es que eran el claro ejemplo de que vivir mata lentamente. Si hubieran tenido 20 años menos, aún les sobrarían otros 30. Tenían más arrugas que un saco de uvas pasas, y tras darme un par de pellizcos en el muslo y hacernos ocho comentarios picantes, empecé a dar indirectas para hacerle ver que no estaba interesado en ligar con ellas... Mirada huidiza... contestaciones con monosílabos... solicitar la orden de alejamiento...

En cuanto acabé de cenar fui corriendo hacia el camarote para atrincherarme allí, cometiendo el error de coger el ascensor. Menudo acoso. Si no fuera por los evidentes impedimentos biológicos, se diría que todas esas señoras estaban en celo. Y aún tuve que refugiarme un par de veces en un baño de caballeros antes de llegar. Lo siento por el pobre señor que se olvidara la alianza en el lavabo, pero me la apropié. No me iba a quitar ese anillo ni aunque el crucero recalara en Mordor. Hombre, no iba a ser un medio 100% efectivo para evitar los ataques de esas señoras, pero al menos para mí la pareja es sagrada. Yo personalmente nunca esperé menos de 24 horas para cepillarme a la ex de un colega.

Cuando El Príncipe volvió a la habitación por la mañana, nos fuimos en bañador a tomar el Sol en cubierta. Tras el sobeteo de culo de la noche anterior, a estas señoras les había quedado claro que no llevaba cartera ni dinero. Pero no me gustó el detalle de esa anciana que me metió un billete de cinco euros por la gomilla del bañador mientras me guiñaba un ojo. Definitivamente El Príncipe tenía un par de cosas que explicarme sobre la noche anterior.

Se había propuesto sacarse un dinerillo en el viaje a base de trapichear. Vale que alguna de las jubiladas tenía toda la cara de ser una destiladora de anís con patas... pero la maría que les había vendido no era precisamente María Brizard. Y si mal me parece que a los abuelillos les vendiera Smarties azules diciéndoles que eran Viagras, lo que hizo que un escalofrío recorriera mi cuerpo fue cuando me dijo que se había dedicado a hacer sesiones de striptease en los camarotes de las abuelillas. Y que esa noche haría una actuación en nuestro camarote. No recuerdo sufrir una sensación de desasosiego tan grande desde que oí que Enrique del Pozo y Camela habían grabado una versión a dueto de la Gallina co-co-ua...

El Príncipe tiene la cara perfecta para un programa de radio. Cuando repartieron las caras, a él le tocó cruz. Y de cuerpo... Las únicas veces que ha tocado un balón, una raqueta o una bicicleta, son las veces que las ha cogido en el Hipercor para asegurarse de que robaba la más cara. Y se nota. Pero en este barco el público era de fácil contentar, porque además, lo que no sabía yo era que El Príncipe la tenía como un calcetín lleno de arena. Se ve que de pequeño su hermano dormía en la litera de arriba y por eso siempre tuvo problemas de espalda.

Media hora antes de lo acordado, ya había más gente en nuestro camarote que en el comedor de Harry Potter. El camarote de los Hermanos Marx, una puta mierda en comparación con el nuestro. Comencé a sentirme más intranquilo que en el bautizo de un gremlin, y con gran esfuerzo conseguimos echarlas de allí. Las manos colándose por la puerta entreabierta, y los gritos que procedían del pasillo me hicieron sentir como si estuviéramos grabando REC 3.

Nos pasamos el resto del viaje montando barricadas en la puerta del camarote. No salimos de allí hasta que se acabó el crucero y sobrevivimos alimentándonos de tranchettes, mortadela y todo lo que el amable camarero del restaurante nos pudo meter por debajo de la puerta. Tras este viaje sólo pido una cosa: dios, si el día de mañana me quitas las fuerzas... ¡quítame también las ganas!